domingo, 9 de mayo de 2010

Sopelana

Imposible olvidar tal horizonte gris, iluminado, una tarde de lluvia. El viento no frena su fuerza, mientras varios surfistas luchan por domar olas eternas e incansables.




El cristal se empaña, todo huele a café, más el sabor del vicio llega hasta mí. Unos acordes de rock golpean rítmicamente tabiques de madera.
Desempaño el cristal con mi mano, las gotas de agua juegan por mis dedos hasta que se evaporan de nuevo.


Desde este lugar situado sobre la playa puedo observar cada pisada borrada por el mar, eliminando todo rastro humano…reina impunemente lo natural.


Salgo fuera, la lluvia me empapa, el aire me despeina haciendo bailar mi pelo, noto mi nariz enfriándose y cómo la furia de la ventisca me arrastra.


Sólo quiero contemplar Sopelana, guardar su imagen en mi retina, para imaginarla con pinceladas idealistas cada mañana.



                              Playa de sopelana (Vizcaya)

1 comentario:

Bambina tostadora dijo...

Muy bonito martu ;)