sábado, 25 de septiembre de 2010

Ten las cosas claras. Se decidida. Intenta conseguir tus objetivos. Cumple tus utopías. Lucha por lo que deseas. Disfruta. Siente cada cosquilla de su cuerpo. Acojonate. Húndete. Olvídate. No quiero resignarme. No voy a arrepentirme. Evita su mirada. Y mientras su olor lo llena todo, los silencios que definirán el futuro me revientan los tímpanos. Suspiros. Sé lo que quiero, no me importa lo que debo, puedo o me conviene hacer.

En el juego todos han movido sus fichas, se han comido, han contado y mientras las tuyas, siguen en casa.

No merece la pena arriesgar. 
No vale para nada arriesgarse por mí.







lunes, 20 de septiembre de 2010

Laberintescamente encantada

El ser humano es el único animal al que le resulta divertido, apasionate e incluso intrigador complicarse la vida; hacer de las cosas más simples el mayor laberinto. Lo fácil aburre, todo aquello que no nos supone un esfuerzo no nos merece la pena realizarlo...o sí, pero al menos no nos sentimos atraídos por ello.
Seguiré vagando por los recovecos oscuros de los laberintos en que me encuentro, en busca de lo que anhelo desde hace tiempo.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Del ombligo hasta el cielo

Se trota por los mares,
 se bucea en una pradera que lleva, como poco,
 del ombligo hasta el cielo

se esnifan la columna y se cansan al respirar,
 ya ni se notan las canas que deja el no estar de acuerdo

¿y si es allí dónde se guiñan los ojos 
que saben que se van a follar
Donde la sangre no corre tan despacio 
por que sabe que mañana quizás...

No habrá más tiempo.