lunes, 26 de julio de 2010

Vagando solitariamente

Abandonas tu escalón, tu sitio privilegiado, escapas pero sin huir, del ruido ensordecedor que no te deja oírte pensar. Viajas a las afuera, vale, ya te oyes, te escuchas…



Tantas cosas que te dices, tantas que te has perdido por esos molestos murmullos cívicos, que vas consumiendo uno tras otro esos cigarrillos mientras las palabras brotan.





Análisis del momento, de los minutos, palabras, recuerdos, sentimientos, gestos…todos pasados. Sin embargo, miras al horizonte, una nueva vida te espera.



Tienes tanto por descubrir, conocer, sentir, vivir, compartir, reír, llorar, beber, disfrutar, olvidar, SOÑAR… ¡No puedes pararte a perder un solo segundo más!



Una llamada, sonríes, ¿quién sino? Como todo en esta vida, la batería se agota, se acaba y el móvil deja de funcionar.



Vuelves al ruido de siempre, pero ésta vez disimulado por el agradable rumor de unos uruguayos.





 
Me voy, volando por ahí
Y estoy, convencido de ir
Me voy, silbando y sin rencor
Y estoy, zafando del olor.