miércoles, 29 de febrero de 2012

Día 2



¡Ha vuelto! En realidad no creo que nunca se fuera. Ha vuelto a aparecer por la ventana y esta vez no era una sombra sino una mezcla de colores distorsionados. Una aparición tras haber inhalado carcajadas de risa. Hoy gracias a un destello de luz he podido advertir un dato más, morena, como un tizón, oscura, como la noche. Vestía una prenda azul. Tras visualizarla no he podido dejar de pensar en ella durante toda la tarde.
Me intriga como será su faz, sus ojos, su sonrisa, sus pechos, sus caderas, pero lo que no concibo es como ha podido esconderse de mí durante tanto tiempo.
Dejé de pensarla. No quería enturbiar su figura con mis deformaciones mentales, esas que hacen que nuestros recuerdos varíen y se adecúen  a lo que nosotros creímos ver, oír, hacer o decir.
Me enfundé mi bufanda y me fui a dar un paseo bajo un fino manto de lluvia penetrante con la única compañía de mi ipod, sobrepasando el límite de decibelios para borrar con notas su figura de mi recuerdo.


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miércoles, 22 de febrero de 2012

Día 3

Falsa alarma.
Hoy cuando el corazón me daba un vuelco precipitándose por el alféizar de mi ventana se paró de golpe.
No era ella.
Por su ventana ha brotado una cabeza de mujer pero no era ella.





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martes, 14 de febrero de 2012

Día 4

Es genial. Sólo puedo ver su trasero tapado por un minúsculo culotte negro, el resto lo deja a la imaginación. Se mueve hipnóticamente al ritmo de una música que no llego a escuchar.
Está en éxtasis. Menea su melena, acaricia su espalda y ¡oscuridad!




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lunes, 13 de febrero de 2012

Día 5

Es de día pero su persiana está bajada.

martes, 7 de febrero de 2012

Día 6

Odio la oscuridad.
Amo la luz.
Puedo vislumbrar su silueta y ver como toca su elegante violín. Siempre de espaldas a la ventana y yo, imaginándome como será su rostro.

lunes, 6 de febrero de 2012

Día 7

Nunca baja la persiana excepto para dormir. Hoy puedo ver como su cristal está empañado y ¿puedo distinguir formas? sí. Ha dibujado letras. Las leo luchando con las gotas de vapor que se empeñan en borrar cada trazo plasmado delicadamente con sus finos dedos.




                                            A*IT**M      **      O*OT




No consigo entender qué esconden esos borrones, los cuales ganaron la batalla haciendo que cada una de las letras se desvanezca como el humo entre las nubes. Pasan los minutos y continuo intrigada intentando adivinar o más bien predecir que quiere decirme su traslúcida ventana. Nunca se me dieron bien las palabras.